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Arrancador de batería portátil: cómo usarlo de forma segura

Tenerlo en el maletero no sirve de mucho si no sabes conectarlo bien; los pasos básicos para no dañar el coche ni el propio arrancador.

Actualizado el 19 de septiembre de 2026

Arrancador de batería portátil: cómo usarlo de forma segura

Un arrancador de batería portátil es de esos accesorios que casi nadie usa hasta el día que lo necesita de verdad, y ese es justo el peor momento para leerse el manual por primera vez. Conviene familiarizarse con el proceso con calma, en casa, aunque no haga falta usarlo todavía.

El orden de conexión de las pinzas importa más de lo que parece: primero se conecta la pinza roja (positivo) al polo positivo de la batería del coche, y después la pinza negra (negativo) a una parte metálica sin pintura del chasis o del bloque motor, no directamente al polo negativo de la batería si esta parece dañada o tiene fugas. Conectar en el orden contrario aumenta el riesgo de chispazo justo al final, con las dos pinzas ya sujetas.

Antes de arrancar, la mayoría de arrancadores modernos llevan protección contra polaridad invertida y no permiten el paso de corriente si las pinzas están mal conectadas, pero esa protección no sustituye a revisar bien qué polo es cuál: los símbolos + y - suelen estar marcados en la propia batería del coche, aunque a veces cuesta verlos con poca luz. Una linterna o la luz del móvil ayuda a comprobarlo antes de tocar nada.

Una vez conectado, se enciende el arrancador (si tiene interruptor propio) y se intenta arrancar el coche con normalidad; si no arranca al primer intento, conviene esperar uno o dos minutos antes de reintentar, en vez de insistir seguido, para no forzar ni el motor de arranque ni el propio arrancador portátil. Tras arrancar, se desconectan las pinzas en el orden inverso al que se conectaron: primero la negra, después la roja.

Por último, un arrancador portátil se descarga solo con el tiempo aunque no se use, así que conviene revisar su carga cada pocos meses en vez de asumir que estará listo cuando lo necesites. Guardarlo en el maletero es cómodo, pero las temperaturas extremas (mucho frío o mucho calor prolongado) pueden acortar la vida de su batería interna, algo a tener en cuenta si vives en una zona con veranos o inviernos muy marcados.