Antes de un trayecto largo, además de la revisión mecánica del propio coche, conviene dedicar unos minutos a comprobar que los accesorios que vas a necesitar están donde deben y funcionan, en vez de descubrirlo a mitad de carretera.
Empieza por la seguridad: comprueba que la baliza V16 o los elementos de señalización de emergencia tienen batería suficiente y están accesibles desde el asiento del conductor, no enterrados en el fondo del maletero bajo el equipaje. Si llevas un arrancador de batería portátil, este es también el momento de comprobar que conserva carga, ya que se descarga solo con el paso de las semanas aunque no se use.
Sigue por la navegación y la carga de dispositivos: revisa que el soporte de móvil sujeta bien y no se ha aflojado con el uso, y que el cargador de coche sigue cargando con normalidad, algo fácil de comprobar en un minuto antes de salir en vez de descubrirlo con la batería del móvil bajando durante horas de GPS.
En cuanto a la organización del maletero, comprobar que el organizador de maletero está bien sujeto con sus correas evita que el equipaje se desordene o vuelque en las primeras curvas de carretera de montaña. Si el viaje incluye tramos con animales o niños, tener a mano un aspirador de mano cargado facilita limpiar migas o algún pequeño accidente sin tener que esperar a llegar a destino.
Por último, un vistazo rápido al interior del coche antes de arrancar: que las alfombrillas estén bien colocadas sin invadir la zona de los pedales, y que no quede ningún olor de fondo que vaya a resultar molesto durante horas de trayecto cerrado. Ninguno de estos puntos lleva más de un par de minutos revisar, pero juntos evitan la mayoría de los pequeños contratiempos que estropean un viaje largo por carretera.