Antes de un viaje largo, la revisión mecánica del coche (presión de neumáticos, niveles de aceite y líquido refrigerante, estado de las pastillas de freno) es la parte más importante y la que no debería saltarse nunca, aunque quede fuera del alcance de esta web centrada en accesorios. A partir de ahí, unos pocos accesorios bien elegidos hacen que el trayecto sea más cómodo y más seguro.
Para el móvil y la navegación: un soporte de móvil bien anclado (rejilla de ventilación o MagSafe, según prefieras) y un cargador de coche con suficiente potencia para no llegar con la batería baja tras horas de GPS y música con la pantalla encendida. Si el viaje es de varios días, lleva también un cable de repuesto: es de los accesorios que más se pierden o se rompen en la maleta.
Para imprevistos de carretera: revisa que la baliza V16 (o los triángulos, según la normativa vigente en el momento del viaje) tenga batería suficiente, y que el chaleco reflectante esté accesible, no en el fondo del maletero. Un arrancador de batería portátil cargado es especialmente recomendable en viajes largos por zonas poco pobladas, donde esperar asistencia en carretera puede llevar más tiempo del habitual.
Para la limpieza y el confort durante el trayecto: un organizador de maletero evita que el equipaje se desordene con las curvas y frenadas, y un aspirador de mano ligero permite hacer una limpieza rápida a mitad de viaje si viajas con niños o mascotas. Las alfombrillas de goma, en concreto, facilitan mucho la limpieza de barro o arena en paradas de zonas rurales o playa.
Por último, revisa el estado del aire dentro del cabina: si el coche lleva tiempo cerrado o ha empezado a notarse algún olor de fondo, es buen momento para un tratamiento puntual antes de salir, en vez de convivir con ese olor durante horas de trayecto.