Es fácil acumular en el maletero cosas "por si acaso" hasta que ya no queda sitio para lo que realmente hace falta cuando pasa algo. Antes de comprar más accesorios, conviene separar lo que es señalización de seguridad de lo que es comodidad, y priorizar lo primero.
Lo mínimo razonable hoy en España: baliza V16 homologada (revisando siempre la normativa vigente sobre su obligatoriedad y el papel de los triángulos tradicionales en el periodo de transición), chaleco reflectante accesible desde el asiento del conductor, y un botiquín básico. A partir de ahí, un kit de herramientas mínimo (destornillador, alicates, cinta aislante) y una linterna con batería propia cubren la mayoría de imprevistos pequeños sin ocupar apenas espacio.
Un arrancador de batería portátil es la pieza que más gente lamenta no tener el día que la batería se queda sin carga en un aparcamiento vacío o de madrugada, sin nadie cerca para hacer un puente con cables tradicionales. Si conduces mucho por carretera o en zonas con poca cobertura de asistencia, también merece la pena una manta térmica y algo de agua embotellada, sobre todo en trayectos largos por zonas poco pobladas.
Lo que sobra en la mayoría de maleteros: herramientas duplicadas, ropa "por si acaso" que nunca se usa, y cajas de organización tan grandes que ocupan más espacio del que ahorran. La regla práctica es simple: si no has usado algo en el maletero en el último año, probablemente no necesitas tenerlo ahí permanentemente.
En las guías de este sitio (baliza V16 y kits de emergencia, arrancadores de batería, organizadores de maletero) desarrollamos cada pieza por separado con más detalle de criterios de compra.